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miércoles, 29 de febrero de 2012

Concurso: Escribiendo Relatos- Relato de Pinky

                                                            Cajas de Recuerdos
Ese día había recibido muchísimos correos electrónicos en mi cuenta personal, así que fui descartando los más irrelevantes. Envié a la papelera virtual de mi casilla varias promociones de descuentos y concursos y algunos correos de remitentes desconocidos.
Un correo llamó mi atención, así que lo abrí inmediatamente. Era del instituto donde cursé secundaria; invitaban a los ex alumnos a un reencuentro muy sencillo en un antiguo salón donde tuvimos clase 18 años atrás. El “festejo” consistía en ir por la tarde a nuestras antiguas aulas, ver a nuestros antiguos compañeros y por la noche habría una reunión en un salón más grande e invitaban a la familia.
El evento estaba planeado para 35 días después del día en que recibí el correo.
Fui a trabajar pensando si debía decirle a mi marido para ir o no… Decidí comentarle la invitación y decidir junto a él si podíamos ir o no.
Esa noche, cuando las niñas ya estaban acostadas, abrí una botella de vino añeja y serví dos copas. Fui hasta el sillón donde mi esposo leía el periódico y apoyé su copa en la mesa. Lo miré y le sonreí. Él dejó el diario sobre la mesa y me dijo, con la misma confianza que siempre tenía “dis-moi, qu’y a t’il?” (Dime, ¿qué hay?).
Vivíamos en Francia desde un año después de nuestro matrimonio y hablábamos un perfecto francés y les habíamos enseñado a nuestras hijas el español como segunda lengua materna.
Le comenté el correo del instituto, le conté que había visto la confirmación de muchos antiguos amigos que quería ver, le dije que era una excelente oportunidad para que las niñas conocieran el país donde me crié, etc. Finalmente decidimos que era una gran oportunidad y que asistiríamos.
En el correr de la semana siguiente a esa, fuimos a comprar los boletos de avión, las maletas y regalos para llevarles a mis padres.
La segunda semana llamé a mis padres para contarles y se alegraron muchísimo de nuestra visita. Envié la confirmación de mi familia y busqué mapas con lugares interesantes para que las niñas conocieran. Fui a hablar con la directora del colegio de las chicas para pedirle el trabajo que las niñas no harían durante la semana que estaríamos fuera del país, etc.
Cada día estaba más ansiosa por que llegue la fecha, ¡¡no podía esperar más!!
Cuando finalmente llegó la fecha de partida, fuimos al aeropuerto, nos subimos al avión y esperamos entusiasmados que despegase. Mi marido se durmió antes de que el avión se separase del suelo, como solía hacerlo. Les expliqué a mis hijas cómo era este reencuentro, dónde nos alojaríamos, cómo comportarse, qué cosas verían, etc. Para mi gran sorpresa, cuando les pregunté si tenían alguna pregunta, mi hija mayor me preguntó si había algún chico con el que yo había salido en aquella época y si lo veríamos en la fiesta.
 - Bueno, no sé en realidad quiénes van, perdí mucho el contacto. – respondí con sinceridad.
 - Pero tuviste un amorcito en secundaria, ¿no? – quiso saber la menor, Sophia.
 - Sí, claro – contesté -. Tuve varios. Había un chico en mi clase que era uno de los más feos, pero él estaba súper enamorado de mí. En la clase todos lo rechazaban y yo tampoco me llevaba bien con él. Un día, la profesora nos obligó a sentarnos juntos porque decía que yo hablaba mucho con mi compañera de banco. Ese día no nos hablamos aunque yo sentía que él me miraba y eso me incomodaba bastante. Al día siguiente fingí estar enferma para no tener que sentarme con él. Llegó el fin de semana y el lunes mi madre me obligó a ir a clases, aunque yo afirmaba estar con fiebre y dolor de cabeza. Llegué al salón sin ganas de verlo y supongo que la suerte estaba de mi lado, porque él no asistió a clase ese día. El martes se sentó a mi lado un chico totalmente distinto: supongo que había lavado su uniforme y se había cortado el cabello, ya no tenía tantos granos y olía rico. Parecía mayor. Ese día entendí todo lo que la profesora nos enseñó y me reí mucho con mi “nuevo” compañero de banco. Pero luego la maestra vio que nos distraíamos juntos así que me obligó a sentarme con otro chico y a él lo sentaron solo, en una mesa al frente de la clase. Mucho tiempo después, estábamos en clase de gimnasia y él se golpeó en el pie. Yo me ofrecí a acompañarlo a ver a la enfermera del instituto, y el profesor me agradeció. Puso su brazo en mi hombro y yo tomé su mano que estaba en mi cuello. Puse mi otro brazo alrededor de su cintura. Caminamos súper lento y en silencio. Yo buscaba algún tema del cual hablarle y recordé aquel día en que nos habíamos sentado juntos así que le comenté. Él dejó de caminar, así que miré su rostro y él dijo “Nunca voy a olvidarlo. Ese día me enamoré de ti. Creo que el destino nos quiere juntos”. Dicho esto no pude evitar besarlo. Tal era nuestra mala suerte, que el profesor nos vio y vino a regañarnos. El chico fue con el profe a ver a la enfermera y yo volví al vestuario a cambiarme. Al día siguiente le busqué antes de clase, pero él faltó. Le esperé durante toda una semana, pero no fue. Dejó de ir. No le volví a ver.
 - Quizás esté en la fiesta hoy – dijo Sophia.
 - Cuéntanos otro cuento, ma – pidió mi hija mayor, Kim.
 -  En el último año de primaria, me gustaba mucho un chico, pero él tenía novia y él nunca me hablaba. Pasé todo el año viéndole en secreto mientras él tomaba su merienda. El último día de clase fue muy triste para mí, porque había muchos amigos que partían lejos y no volverían para cursar secundaria, así que yo lloré todo el rato y cuando ya teníamos que marcharnos, todos nos despedimos de nuestros compañeros. Yo estaba buscando a una chica a la que quería desearle suerte para el año entrante porque iba a cambiar de instituto, pero de repente lo vi a él. Se me acercó y me abrazó. Me secó las lágrimas y besó mi mejilla. Lugo se fue.
 - ¡¡Qué divino!! – dijo la mayor.
 - Ha. Al año siguiente le busqué, creyendo que seguía siendo tan cariñoso como cuando me abrazó, pero le vi con los cabellos sucios, el uniforme desprolijo y con actitud muy arrogante. Ese año él tuvo otras novias a quienes siempre engañaba y yo le odié por cómo había cambiado. Unos años más tarde, él volvió a ser el chico que me había abrazado y volvió a mirarme con esos ojos llenos de ternura. Me miraba y se sonrojaba; mi amiga decía que yo le gustaba, así que le pregunté. Él me dijo que sí, que yo le parecía muy bonita y que quería que yo fuese su novia. Pero él no me gustaba mucho, y yo nunca le había perdonado por haber cambiado, así que le dije que me alegraba saber que él me quería así y que me sentía agradecida por sus palabras, pero que yo no le veía así. Él volvió a ser el niño tonto que me miraba con agresividad y se burlaba de mí. Volvió a vestirse con ropa desarreglada y andar despeinado. Pero yo continué a quererle, porque aunque él no me gustaba como pareja y él me trataba muy desagradable, yo sabía que él me había querido y que él me había visto como bonita. Yo continué a sonreírle aunque mis amigas decían que él no merecía mi respeto.
 - Y no volvió a cambiar? – preguntó So, con ojos maravillados.
 - Bueno, más o menos… En una fiesta de despedida del año, cuando ya éramos mucho más grandes, todos hablaban con sus amigos, excepto yo. Justo había sido una semana especial para mí y tenía mucho en lo qué pensar. Así que me senté en un rinconcito medio apartado de los demás. Este muchacho me miraba cada 5 minutos y con gestos me preguntaba si estaba todo bien – mis hijas, muy atentas, no osaban interrumpirme -. Una de esas veces, en vez de mentirle y decir que todo estaba bien, le puse cara de ‘más o menos’. El chico dejó a su grupo de amigos con la frase a medio decir y se acercó a mí. Traía dos vasos: uno para mí y otro para él. Se paró frente a mí y no dijo palabra. De pronto me olvidé de lo que había pasado esa semana y le sonreí. Entonces él volvió a mirarme tiernamente y me abrazó como lo había hecho muchos años antes. Supongo que notó que mi piel estaba súper fría, porque fue a buscar su abrigo y me lo dio. – no pude evitar dedicarle un minuto en silencio para recordar ese momento. Así que mis hijas se pusieron ansiosas.
 - ¿Qué paso después? – preguntó la menor.
 - Como en todas las fiestas, la gente se empezó a ir. El chico volvió donde sus amigos y yo vi cómo uno a uno se retiraron todos menos seis de mis compañeros y yo. Entonces, era tardísimo, y estábamos muy en confianza. Así que el chico vino directo a mí, sin que le importase nada y me dio un suuuuper beso.
 - ¡Qué divino! – dijeron las dos.
 - Sí, pero cuando yo me iba de la fiesta, él ni se movió para despedirse.
 - ¡¡Eras tremenda, ma!! ¿Hubo más? – Dijo So.
 - Claro, mi amor. No me gustaba mucho estudiar, así que tenía que encontrar la manera de pasarla bien - Las dos se echaron a reír a carcajadas -. Hubo un chico, uno muy especial. Me empezó a gustar una vez que lo vi en un pasillo. Dos años después nos pusieron en la misma clase. Nos hicimos muy amigos, pero no éramos más que eso: amigos. Un día, teníamos que hacer una especie de obra de teatro en otro colegio, así que algunos de nosotros teníamos que hacer cosas raras. A él no me acuerdo qué le tocaba hacer. A una amiga y a mí nos habían puesto a narrar un cuento de animales, así que para hacerlo más divertido nos habíamos maquillado. Ella era un león así que tenía la nariz pintada de marrón, unos bigotes pegados y el pelo todo despeinado. Yo era una cebra, así que tenía la cara pintada de blanco, los ojos rasgados negros, las cejas, algunas otras rayas negras y los labios pintados de negro. Cuando bajamos del coche que nos trasladaba de regreso a nuestro instituto, después de la actuación, él se bajó ¡¡con los labios pintados de negro!! Todos creyeron que era porque me había besado, pero era que me pidió el lápiz de labios negro ‘para hacerle una broma a sus amigos’, o eso me había dicho a mí. Todos le preguntaron si nos habíamos besado y él dijo “¡¡Ojalá!!”. Como era el día antes de las vacaciones, volví a verle un montón de semanas después y ¡¡tenía novia!! Nunca supe si dijo que ojalá me hubiera besado como diciendo que deseaba haberlo hecho…
 - Puaa, ma. ¿Y papá sabe de todos tus “amorcitos”?
 - Nunca se lo escondía. Él sabe que de joven fui muy salidora y enamoradiza, pero él prefiere no saber mucho del tema, porque le saltan los celos. – reímos.

El resto del vuelo fue más bien tranquilo. Dormimos mucho y leímos.
Cuando bajamos del avión, nos esperaban mis padres, súper emocionados de vernos. Fuimos a casa de mis padres y allí encontré, entre un montón de porquería, una caja repleta de recuerdos de cuando iba a secundaria: fotos, hojas de cuadernos que lucían como trabajos de clase pero en realidad eran conversaciones con mis compañeros de banco, dibujos, el lápiz labial negro, la blusa que vestí en la fiesta de despedida, una moneda que me había regalado el profe de matemáticas que me gustaba y diez mil cosas más. Entre las otras cajas estaba mi colección de revistas: ¡¡todo un tesoro del mundo de los recuerdos!! Mis hijas pudieron sentirse totalmente como en la época y entendieron cómo era todo.
Llegada la noche del evento me puse una camiseta, unos jeans y unas zapatillas que realmente vestía en la época en que cursé secundaria. El salón estaba igual que como lo recordaba, los mismos bancos, la misma pizarra.
Vestida tan ridícula, todos mis compañeros me reconocieron. ¡¡Pero ellos estaban tan cambiados!!
El que se había quebrado el pie era ahora un médico no muy bueno y lucía desastroso. Se había casado pero ahora era divorciado con un hijo de cuatro años.
El que me abrazó y después me besó en la fiesta, fue acompañado por su novia: una rubia espectacular. No tenía hijos, jugador de rugby retirado, ahora era médico de deportistas de muy buena fama.
El del labial negro estaba casado con la que fue su novia en secundaria, tenían tres hijos a los que les iba excelente en el colegio y él era ingeniero, ella química.
Todas mis amigas había logrado sus ‘sueños’, pero estaban complicadas en temas financieros.
Aquel profesor de matemáticas con el que tomaba café estaba muy arrugado, mucho más canoso, pero sus ojos seguían siendo de un azul impecable, y le hacen lucir como un adolescente.
Mis hijas enseguida adivinaron qué hombre había sido qué chico en las historias y todo el vuelo de vuelta a casa me hicieron diez mil preguntas para que les contara las historias con todos los otros que acudieron a la fiesta y que yo no había nombrado. Entre las cosas que nos llevamos a nuestra casa en Francia estaban, obviamente, las cajas con recuerdos y nuevos objetos como servilletas con las direcciones de correo electrónico de todos, fotos nuevas y otras cosas que a mis hijas les pareció adecuado guardar.
                                                       Pinky

Concurso: Escribiendo Relatos- Relato de SR

-Hey Catherine-me decía mi jefe para que fuera con él
-¿Qué pasa?-le preguntaba intrigada
-Tenemos un nuevo caso-continuaba él
-¿De qué se trata ahora demonios, brujas o qué?-preguntaba sarcástica
-Bueno la cosa es que ahora todos los seres que has capturado se han vuelto más fuertes y se han unido para vengarse de ti por suerte eres más fuerte que ellos-respondía
-Eso está hecho-le contestaba
Ya iba a marcharme hasta que me detuvo del brazo
-Pero eso no es todo…vas a tener un compañero-decía mi jefe
-¿¡Qué!? , pero si yo trabajo sola-le contestaba indignada
-Vamos solo va a hacer durante esta investigación-continuaba mi jefe
-Está bien-decía con cierto berrinche
Después entró un joven de no más edad de 24 años, se paró junto a mí. Su nombre era Iván, decidimos ir ya de camino a aquel extraño caso en el que aquellos seres estaban todos juntos, luego subimos a mi coche de color rojo
-Amm…lindo coche-decía Iván
-Gracias-contestaba indiferente
-Oye, “amigo” solo quiero decirte que yo hago todo el trabajo y tú solo me vas a ayudar-le decía fría
-Ok-respondía
Después, llegamos a nuestro destino una pequeña casa de color negro, árboles secos y sin hojas, a su lado había un cementerio todo era realmente espantoso, en eso empezó a llover fuertemente con truenos y todo mi cabello estaba realmente empapado pero eso ahora mismo me daba igual
-Bien, entremos-le decía a mi compañero
Él solo asintió. Entramos a la casa estaba toda vieja con telarañas por doquier, en eso se escuchó un relámpago y se cerró la puerta de golpe
-Saben que estamos aquí, estate alerta-le murmuraba
-¿Pero cómo?-preguntaba
-Shh…-le decía
Cada uno sacó su linterna y empezamos a ver a los alrededores lo que había para más o menos saber por dónde tendremos que explorar, entramos a la cocina, abrí la despensa y de ahí salieron muchos murciélagos, en eso escuchamos ruidos de pasos que venían de arriba, a mi compañero le hice una seña de que teníamos que subir y estar preparados para lo que estuviese ahí, subimos las escaleras, ahí estaban espíritus, brujas, demonios, poltergeist, etc
-Adelante-decía Iván con un tono valiente
Empezamos a luchar, pero de pronto empezaron a salir más y más de aquellas bestias, fuimos retrocediendo hasta que quedamos encerrados por una pared
-¿Y ahora qué?-me preguntaba temeroso Iván
-¡Corre!-le gritaba
Los 2 bajamos y nos escondimos en el armario del que habían salido los murciélagos
-Ok, vamos a tardar un poco más de lo esperado-le decía sarcásticamente
-¿Y a todas esas bestias has atrapado?-preguntaba Iván
-Sí y muchas más-le contestaba
El solo se quedó sorprendido, en eso una bruja abrió la puerta del armario y estaba atrapada ese creo que sería nuestro fin...
                                                         SR

Concurso: Escribiendo Relatos - Relato de Cross13

El espíritu del amor.
Sólo recuerdo unas palabras, unas palabras que no se que significan “te amo”.Con el tiempo fuí creciendo abandonada en una calle con unas orejas distintas a las de un humano , para ser sincera en realidad ni siquiera se veían como si no tuviera orejas y cabello dorado con ojos grises,decían que era hermosa pero peligrosa , debido a que he asecinado a personas que me golpeaban o incluso … a mi único amigo lo mataron debido a que soy “inhumano”, ese amigo tampoco era humano , pero era un animal a la que todos les parecía normal …

Eso cambió por completo mi vida , una persona amable me abrió los bazos y me dio una cálida bienvenida.Me recogió de las oscuras esquinas de la calle y me brindó un techo dónde vivir.

-¿Cómo te llamas?-Me preguntó una persona gentil.

-…-No le contesté sólo me quedé sentada , se me había olvidado hablar y olvidé mi pasado , sólo quedó mi venganza hacia mi amigo.

-mmm… esta bien que no me lo digas , pero por lo menos dejate cuidar estas herida.

-…-sin respuestas , seguía callada.

El chico preocupado , me empezó a enseñar palabras , pero no le prestaba atención , era un chico pobre , era huerfano , tenía la habilidad de leer la mente de las personas , por eso es que las personas me odiaban , pero él me acepto como todos los demás aceptarían a un amigo .

-Steve..-la primera palabra que dije después de tantos años , el nombre del chico fué mi primera palabra.

-has… ¡has hablado! – dijo sorprendido , jamás había hablado con alguien , sólo con mi amigo.

-mmm… ahora ¿me puedes decir cómo te llamas?-siguió con eso ya llevabamos 2 años con lo mismo y nunca se ha olvidado de preguntarme eso…

-no…-dije susurrando.

-¿mmm?-hizo un sonido con su voz como preguntando.

-no tengo nombre…-dije con claridad , pero a la vez me fue difícil de hablar.

El niño empezó a llorar y me abrazó, “¿por qué lo hace?” no lo entendía en ese entonces.

-Es muy trizte…-dijo sollozando.

-¿trizte? ¿qué es eso?-no entendía mucho lo que decía.
-De acuerdo… Te daré un nombre…-dijo con lástima pero a la vez sintió que estaría muy felíz con eso “mi… mi nombre” pensé entusiasmada.

-Lia…¿qué te parece?-dijo con ansiedad y seguro de que me gustaría.

-terrible-respondí de inmediato.

-¡¿qué?! –se sorprendió al escuchar que lo rechazaba completamente.

-pero … si tu lo dices … yo me llamaré Lia…-dije apenada , aunque a pesar de que sabía que mi cuerpo era puro metal tenía unas sensaciones raras.

-qué bien , pero fuera mejor que te gustara… aunque te queda muy bien ese nombre-dijo con lástima.

-no eres creativo-dije clara y directamente.¡Uy! cuanto debió de doler esas palabras tan sinceras.

-hahahahahaha-se rió.

“¿Por qué se habrá reído?”

-eres la primera persona que me dice la verdad-se sintió muy felíz .

Con el tiempo fui aprendiendo nuevas palabras y sentimientos extraños.Vivíamos felíces en aquella pequeña casa pobre pero guardaba hermosos recuerdos , celebramos su cumpleaños y todo hasta que un día …

-¡Hey! Nunca me has dicho tu cumpleaños y eso que ya han pasado 10 años-preguntó , ahora es que se le viene la duda “¿cómo es posible que ahora me pregunte eso después de 10 años?” pensé que era muy irónico.Pero trataba de preguntarmelo antes , pero tenía miedo de que recordara pasados horribles…

-No recuerdo…-Dije con trizteza.

-…-Se hizo un silencio , pero como Steve odiaba los silencios lo rompió diciendo.

-¡Entonces cumplirás el mismo día que yo!-dijo entusiasmado ya tenía Steve 18 años para ese entonces , sentimientos fuertes empezaron a aparecer por él y sentía que ya no lo quería sólo como un amigo ni como un hermano , algo más fuerte que eso…

Esa felicidad duró poco , después de un año , unos científicos con unos guardias vinieron , y rompieron la puerta , Steve me escondió y los guardias lo amenazaban y le preguntaban:

-¡¿Dónde está la chica que vive contigo?!-Gritó como si estuviera muy furioso con una voz amenazadora y terrible.

-Lo siento pero se equivocó de casa-dijo como si fuera de verdad que no estuviera en la casa.

-¡MIENTES!,¡todos los ciudadanos los vieron juntos y yendo a la ciudad muy seguido!-Gritó con furia como si fuera a tragarselo.

-Pero si digo la verdad…-Steve siguió insistiendo en que decía la verdad.

-Buscamos a esta persona … o… más bien dicho , experimento X3670 –dijo uno de los científicos.

No podía creer lo que decían , a pesar de que mi cuerpo era hecho de metal , aunque no recordaba nada , sólo era “un robot”.

-Pero si les digo que … - ¡BAM! Un disparo se escuchó .

-olvidelo profesor un ciudadano que miente merece morir-Dijo el guardia que los acompañaban a los científicos .

-¡Busquen por toda la casa!-Dijo el guardia sin corazón alguno.

Steve le agarró el pie …

-Para… ¿qué le vas a hacer a Lia?-Dijo heridamente Steve.

-Jum… así que Lia ¿eh? Que ridículo ponerle un nombre a un robot que no vale nada-Dijo el guardia.

-¡Ella si vale! ¡eres tú el que no vale nada , el que destroza las casas de las personas sin permiso!-dijo furiosamente levantando la voz Steve.

El guardia volvió a agarrar la pistola y trató de dispararle de nuevo , “¡Lo va a matar!” salí corriendo del escondite y agarré la mano del guardia.

-Por favor se lo suplico déjelo vivir , lléveme y haga conmigo lo que quiera , pero por favor no se lleve la vida de esta persona-Dije sollozando.

-…Je… así que después de todo estabas aquí ¿eh? , muy bien , ¡Paren la búsqueda!-Ordenó el guardia.

-Por favor prométamelo-le supliqué.

-Esta bien…lo prometo-dijo el guardia , no estaba muy segura , pero de igual forma tenía que hacerlo , para salvar la vida de la persona que más amo…
Giré la cabeza viendo cómo me alejaba cada vez más de Steve , y al final vi como su boca se movía y decía la letra inicial N siguiendo una bocal e y por último entendí “te amo”.

-Amarrenlo y llevenselo al río para tirarlo-dijo el guardia dirigiendose a Steve.

-¡Mentiroso! ¡Prometiste dejarlo vivir!-Dije furiosamente.

-Las promesas no siempre se cumplen basura-Dijo el guardia con cara de puerco.

-¡Noooo! ¡Steve! ¡Déjalo! – grité y grité , pero cada vez los que iban hacia la puerta de la casa de Steve se acercaban y al llegar , vi como agaraban su cabello como si fuera un saco y agarraron una pistola y le dispararon.

Lloré y seguí llorando cuando lo vi hasta que enloquecí completamente y grite:

-¡STEVEEEEEEEEEEEEE!.

No pude hacer nada para salvarlo , perdí el control y empezé a asecinar a todos los que veía , vi a todos cómo se lanzaban sobre mi para que no me moviera pero estaba hecha de hierro , era tan imposible, era una máquina perfeccionada , pero…

¡¡Fiush!! ¡BANG! Descargué una descarga de electricidad , saqué casi toda la energía que tenía y maté a todos los que estaban hay , sólo quedo el miserable del general medio vivo , agarré su propia espada .

-Mounstro…-las últimas palabras del general.

-Más mounstro eres tú miserable – dije furiosa y con voz amenazadora.

Le clavé el cuchillo y murió , las últimas energías que me quedaban , me acerqué a Steve , agarre su mano y me arrodillé sobre el pizo , viendo el rostro de Steve , y lo besé , era tan cálido pero a la vez frío …

-Gracias Steve , aún te faltaba mucho por enseñarme …

“¿Qué era te amo? “ , jamás lo supe , al final sólo soy un robot , lo levanté y lo senté en un banco que había en la casa , me senté a su lado y me recosté en su hombro agarrándole la mano .

Mientras sollozaba le decía-¿te acuerdas cuando nos conocimos? , fuiste mi primer amor , no entendí las últimas palabras ¿me lo volverías a explicar? –sonreí y a la vez sollozaba-sólo soy un robot , no pude hacer nada por ti , a pesar de que me enseñaste que no lastimara a las personas , ¿soy una idiota verdad? , Steve , ya nunca te dejaré solo como antes…

Después de eso morí con él , mis energias estaban en 1 . Días después encontraron el cuerpo de Steve y mi cuerpo de máquina en el banco , estaba sonriendo , recuerdo que nací hace 48 años , viviendo en la soledad y tú Steve , me diste a entender que no estaba sola y que tenía a alguien con quien estar… , 30 años después , las personas han estado contando esta historia de amor y me conocen como “el espíritu del amor”.

Últimas palabras de Steve:No te vallas , quédate conmigo , porque yo te amo.”
                                     Cross13

Concurso: Escribiendo Relatos - Relato de Girl

Acaricié su suave cabello color caramelo, para luego deslizar mi mano por su espalda hasta la altura de su cintura.
Ella no entendía mis motivos… Sinceramente, yo tampoco los entendía.
Una nueva lágrima surcó su mejilla pálida. La limpié con mi dedo pulgar.
- ¿Ya no me quieres? – susurró con la voz quebrada.
- Por supuesto que te quiero – traté de consolarla, frotándole los brazos.
- ¿Entonces por qué…? – susurró nuevamente, sin poder acabar la frase.
- Yo... Cambié – me excusé.
Avanzó un paso hacia atrás, exponiéndose a la lluvia. La seguí.
No sabía bien lo que venía ahora. No para ella. ¿Volvería a su antigua tendencia? No, no lo permitiría. No la dejaría.
- Es…Está bien - dijo, para mi sorpresa.
- ¿Sí? – pregunté.
- Ve… ve en paz.
- ¿Qué hay de ti? – pregunté con preocupación.
- Estaré bien – dijo sonriendo forzadamente.
- ¿Segura? – pregunté, sin podérmelo creer aún, y porque aún habían lágrimas corriendo por sus mejillas.
- Sí, ya… ya me voy.
- Espera – la detuve antes de que se volteara.
La tomé por la cintura y rocé sus labios, presionando suavemente. Me sentí mal al hacerle eso, pero era egoísta, y quería mantener un recuerdo de ella, sin pensar demasiado en lo que le costaría alejar de su mente este momento. No me pude contener. Presioné más mis labios con los suyos, abriéndome paso en su boca, para luego soltarla y ver como se marchaba bajo la lluvia.

                                                         Girl

Concurso: Escribiendo Relatos - Relato de Mariu

Miré hacía el cielo... Era una noche hermosa, la Luna iluminaba todo lo que había a su alrededor, y las estrellas brillando a su lado haciéndole compañía mientras debajo, las olas tranquilas danzaban en la orilla del mar…
 - ¿Qué miras? – me preguntó de forma curiosa Él…
 - Nada… Solo admiraba la hermosa luna con sus fieles estrellas, y disfrutando de la música que hacen las olas al ir y venir… - rió suavemente Él interrumpiendo lo que decía, lentamente lo miré… - ¿De que te ríes?
 - No de nada… Solo me vino un pensamiento a la mente – dijo sonriéndome tiernamente mientras acariciaba mi mejilla mirándome fijamente con ojos ardientes…

Nos quedamos mirándonos fijamente a los ojos hasta que Él dijo…
 - Te amo.
 - Y yo a ti… - le dije en un susurro mientras me sonrojaba, se quedó observándome atentamente. – ¿Qué ves tanto? – le pregunté al fin y sonrió ampliamente.
 - Nada… Solo admiraba a la persona más hermosa de todas, con sus bellos ojos cafés que admiran cosas tan insignificantes para mí… Porque, cuando estas tu, todo eso a lo que admiras queda opacado… - sonrió tiernamente. – Tu risa es música para mis oídos, tus ojos estrellas y tu sonrisa la luna que ilumina mi vida…

El recuerdo quedo corto…

Lo siento… Pensé para mis adentros con lágrimas en los ojos mientras otro recuerdo inundaba mi mente…
 - ¡¿Pero que dices?! – me gritó Él en el carro mientras íbamos camino a mi casa. 
 - ¡Te vi! ¡Y no digas que no era verdad o que fue ella porque YO vi cuando la besabas! – le grité mientras rompía en sollozos.
 - ¡Ella fue la que me besó! ¡Déjate de tonterías! ¡Tú no lo vistes! ¡A ti te contaron! – Me gritó lleno de furia - ¡¿Le vas a creer más a una persona equis en tu vida que a mi?!

Estuve a punto de decir que sí, cuando…
 - ¡CUIDADO! – Le grité espantada, pero ya era tarde… Lo ultimo que vi de Él fueron sus hermosos ojos oscuros mirándome con miedo mientras decía con voz entrecortada “Te amo”…

Rompí a llorar mientras veía a la luz de la Luna una foto nuestra… Al lado de su tumba…
 - Lo siento tanto…

Si no hubiésemos tenido esa discusión… Si no le hubiera creído a mi amiga… Si tan solo hubiese confiado en él desde un principio…
                                                         Mariu

El concurso vuelve!!!

 Sí, damas y caballeros. Esta vez va enserio. Resolví el problema que tenía por el cual no podía publicar los relatos. Les aviso que participan todos juntos porque no son suficientes como para dividirlos por categorías. Ahora los publico....

lunes, 27 de febrero de 2012

Volví+secundaria+enemistades+acto+serie+e-mail+nuevo apodo+vacaciones= De todoooooo

 Tanto tiempoooo!!!
 Me tocó turno tarde en el C.N.B.A. Al principio lo único que quería era turno vespertino y a todas mis amigas -excepto a una- les tocó. Lo que meeeeeenoooos quería era la tarde, pero mi mamá me explicó las ventajas y desventajas de cada turno y ya estoy super conforme con el que me tocó :-)
 Justo con la chica que me tocó en el mismo turno no me cae del todo bien porque siempre me jode con mi altura y me insulta "en joda". La cuestión es que se peleó con tres amigas mías y ahora le tengo más bronca que antes.
 Mañana es el acto de principio de año de mi primaria, y como mi hermana tiene que ir porque sigue yendo a ese colegio, y muchos amigos míos van, yo voy a ir también :-)
 Estoy re adicta a Pretty Little Liars y solo me queda 1 capítulo para ver!!
 Les recuerdo que si tienen alguna pregunta o solo me quieren decir algo lo envíen acá piku_blogger@hotmail.com
 Estoy cambiando mi apodo en muchas cosas. Ahora en vez de Piku, soy Pikazzia. Pikazzia= Piku (apodo) + Gazzia (apellido).
 El 12 de febrero (creo), volví de Atlántida, Uruguay y la pasé muy bien :)
 Estoy leyendo The Host (La Huésped) de Stephanie Meyer (perdón si lo escribí mal). Leí muy poco, pero la historia pinta bien.
 Pd: Un poquito largo el título jeje
                                               Pikazzia ;-)

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